El Rapto

EL RAPTO Nº 7

El Rapto. Observatorio del sonambulismo contemporáneo. Descargar en formato electrónico.

EL RAPTO Nº 6

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EL RAPTO Nº 5

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EL RAPTO Nº 4

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EL RAPTO Nº 3

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INSTRUCCIONES DE USO PARA EL RAPTO Nº 7

Llevábamos tanto tiempo contando derrotas y contemplando hundimientos, que ya no nos acordábamos de un tiempo mejor en el que el proletariado asaltaba por segunda o enésima vez cielo alguno. Tanto tiempo de desolación, tristeza, impotencia y soledad, que parecía que el fin del mundo propiciado por un capitalismo tan destructor como agotado se había consumado, totalmente, y para siempre. Hasta tal punto había llegado el desánimo, que incluso se decía que la capacidad de resistencia de los hombres y de las mujeres aplastados por las constantes vueltas de tuerca de la economía había desaparecido, que al fin y al cabo eran cómplices subhumanos de su sometimiento, ratones de laboratorio dopados y domados incapaces de rebelarse, que la revuelta había pasado a la historia, y que si alguna había y aquí o allá estallaban la rabia de la desesperación o la protesta airada ante el penúltimo chantaje del mercado y del Estado, no se trataban sino de gestos vacíos sin futuro ni sentido, a no ser el de refinar y apuntalar los mecanismos represivos de la dominación que supuestamente intentaban combatir. Y sin embargo, el fulgor y el calor de las luces de las banlieus francesas o de las noches griegas eran signos que portaban un mensaje distinto de pasión y de hartazgo, de vida descarnada y de insurrección; y esa luz no se apagó, sino que poseyó el cuerpo de Mohamed Bouazizi y de otros muchos que le siguieron en su gesto prometeico, y de todos los que cegados y reconfortados por tanto resplandor perdieron el miedo y salieron a la calle árabe para encontrarse y tomar la palabra y negarla al poder y contestar a su fuerza con la fuerza y la obstinación y la espontaneidad y la solidaridad, hasta que los gobiernos cayeron y las revoluciones triunfaron al menos en parte en un proceso histórico que todavía no se ha terminado pues el rescoldo de la libertad respira por mil heridas, y por ejemplo el fuego ha vuelto a Tahrir. Y una noche de mayo esa luz prendió en las barricadas que se levantaron tras una manifestación en Madrid, y luego se acampó en la Puerta del Sol y se levantó un toldo, y después, como en Tahrir, una ciudad entera, y la luz prendió también en Barcelona y en todo el país, y de ahí saltó a Europa y tomó otras formas, de nuevo en Grecia, ahora en Londres, a su manera en Chile, y hasta en lugares de negrura absoluta donde ninguna chispa era previsible como Wall Street.

Mike Peters: ¿NO ES EL DINERO UN OBJETO?








El dinero no es imaginario: parece ser tan objetivo como un muro de hormigón, pero esta objetividad es social. No tiene nada que ver con la forma sólida de las monedas, sino en última instancia con la solidaridad de la burguesía. Cuando la sociedad es burguesa, el poder del dinero equivale al poder concentrado de la burguesía. El cadáver de Marx ha vuelto como un aparecido para atormentarnos en el presente.

Grupo surrealista de Madrid: EL BARÓN HAUSSMAN SUBE A LOS CIELOS




 



Puesto que Lavapiés es un barrio poblado por mahometanos, beduinos, cabileños, cafres, zulúes, pigmeos, patagones, mayas, mohicanos, esquimales, coolíes, mongoles, tasmanios y canacos, por no hablar de algunos indígenas residuales que muchas veces son los peores, la autoridad competente ha decidido decorar sus calles con adornos, tecnológicos por supuesto, pero que por su apariencia sin duda recordarán a estos salvajes su terruño natal. Por eso se han levantado unos airosos soportes de metal sobre los que descansan cual ídolos pánicos unas utilísimas cámaras de vigilancia, a la manera de un tótem del siglo XXI que deberá ser adorado y temido como los tótems del pasado.

DECLARACIÓN SURREALISTA INTERNACIONAL A FAVOR DE LOS SERBIOS ENCARCELADOS

Por la presente declaración manifestamos nuestra solidaridad incondicional con los cinco anarcosindicalistas serbios encarcelados desde el 4 de septiembre, que se enfrentan a la acusación de “terrorismo internacional”. Tadej Kurep, Ivan Vulović, Sanja Dojkić, Ratibor Trivunac y Nikola Mitrović, todos ellos miembros de Sindikalna konfederacija Anarho-sindikalistička inicijativa (ASI), fueron arrestados varios días después de una acción en solidaridad con los activistas griegos y con Thodoris Iliopoulos, que se encontraba entonces en huelga de hambre. El objetivo de la acción fue la embajada griega en Belgrado.

Grupo surrealista de Madrid, Emilio Santiago: MISERIAS DE LA REBELDÍA




 



El pasado día 17  de Octubre en el CSO La Gotera de Leganés tuvieron lugar un conjunto de agresiones contra compañeros que trataron de impedir la censura y el robo del libro La traición de la hoz y el martillo, agresiones  por parte de un grupo de antifascistas que, a través del chantaje a la asamblea de las jornadas, ya habían conseguido anular la presentación del libro.

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